
¿Por qué es hora de dejar atrás esos calentadores por resistencia?
Si alguna vez has estado en un taller, sabrás de lo que hablo. Hay hornos cuya carcasa exterior está tan caliente que podría quemar la mano, pero la parte interior tarda mucho en alcanzar la temperatura adecuada. Es frustrante. En realidad, estás pagando para calentar el aire de la habitación, no tu producto.
Al pasar a usar calentadores de cuarzo IR, todo cambia. Dejas de depender del aire para transmitir el calor y comienzas a utilizar la radiación directa. La velocidad es la gran ventaja aquí. Dado que estos tubos de cuarzo permiten que la radiación de onda corta penetre directamente, el calor llega al objetivo casi al instante. Hablamos de segundos, no de minutos. Ya no hay necesidad de esperar un largo tiempo mientras el medidor de electricidad sigue funcionando a máxima velocidad. Basta con encender el aparato y empezar a trabajar.
Además, los materiales utilizados son resistentes. Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que soporta bien los cambios bruscos de temperatura sin agrietarse o oxidarse, como lo hacen las carcasas metálicas antiguas. Además, su forma circular permite distribuir el calor de manera uniforme. Si trabajas con procesos de curado preciso o con el moldeo de PET, esa consistencia es crucial.
Pero hay un inconveniente. El cuarzo es vidrio. No se trata de acero inoxidable que se pueda manipular fácilmente. Hay que tener cuidado con cómo se instalan los soportes; si están demasiado apretados, el tubo se agrietará debido a la expansión térmica.
También hay que tener en cuenta la limpieza. Si los reflectores se llenan de polvo, la eficiencia disminuye. De repente, vuelves a calentar la carcasa del horno en lugar del producto. Manténlos limpios y seguirán funcionando bien.
Al final, todo se reduce al costo. Ahorrarás mucho dinero al reducir el tiempo de calentamiento y al disminuir la cantidad de energía consumida por ciclo. Para muchos sistemas antiguos, este es un cambio sencillo que te permite ocupar menos espacio y, al mismo tiempo, producir más productos.