
En el momento en que llega la primera ola de frío, un restaurante al aire libre no solo pierde calor, sino también clientes. Los clientes dudan en sentarse, las mesas permanecen vacías y el servicio se ralentiza.
Un calentador de chimenea de esquina, diseñado con tecnología de radiación infrarroja, cambia esta situación. Calienta directamente a las personas, y no al aire vacío que está encima de ellas.
Lo que hay detrás de este producto Contamos con un elemento de fibra de carbono que emite radiación infrarroja. El calor se propaga hacia afuera y llega a la piel, las mesas y las sillas. La comodidad se logra rápidamente: no hay necesidad de esperar a que el calor se distribuya por completo, ni hay corrientes de aire molestas.
Basta conectarlo a una toma eléctrica estándar de 220–240 V para que su instalación sea sencilla en la mayoría de los entornos exteriores. La potencia del calentador es suficiente para satisfacer las necesidades de las zonas comerciales al aire libre. Además, el dispositivo puede colocarse en una esquina, aprovechando así espacio que de otro modo quedaría sin uso.
El control es sencillo: un termostato ajustable mantiene la temperatura estable, y una protección contra vuelcos detiene el funcionamiento del calentador si este es dañado. Para su uso en exteriores, el dispositivo cuenta con una clasificación IP que lo protege de la lluvia y el polvo.
Por qué funciona donde más se necesita En invierno, la comodidad es fundamental. Con el calor infrarrojo, los clientes se sienten cómodos y relajados, por lo que se sientan más rápido y permanecen más tiempo sin querer cambiarse de lugar.
Esa comodidad permite que las mesas estén ocupadas más rápidamente y que el restaurante tenga una mayor ocupación por las noches. Además, como el calor es direccional, no se desperdicia energía en el aire, sino que se utiliza para calentar los asientos que generan ingresos.
Detalles prácticos Es necesario asegurarse de que haya suficiente espacio para colocar el calentador y que la circuitería pueda soportar la carga del mismo, junto con el resto del equipo utilizado en el exterior.
La calefacción por infrarrojos proporciona una gran comodidad en espacios al aire libre, pero el viento también juega un papel importante. La ubicación adecuada y las pantallas antiviento ayudan a mantener el calor donde se desea.